La regla de oro: FIFO (First In, First Out). Lo que entra primero debe salir primero. Organiza tus estanterías y refrigeradores para que los productos nuevos se coloquen detrás de los antiguos. Capacita a tus equipos en esta disciplina.
Realice inventarios regulares. Un inventario mensual es el mínimo para calcular su costo de materia prima real. Un inventario semanal de los productos clave (carne, alcohol) permite detectar robos o pérdidas anormales muy rápidamente.
Etiquete todo. Cada producto consumido o transformado debe tener una etiqueta con su fecha de producción y su fecha de caducidad (DC). Es una obligación legal, pero también una herramienta de gestión.
Limite el inventario. Tener demasiado inventario da tranquilidad pero es caro y aumenta el riesgo de pérdida. Trabaja con un flujo de trabajo ajustado en los productos frescos. Un refrigerador a la mitad vacío suele ser una señal de una gestión sana, siempre y cuando no haya escasez.
Utiliza las fichas de pérdida. Anota todo lo que se tira (error de pedido, caducidad, caída al suelo). Analizar estas fichas permite identificar las causas recurrentes (frigorífico mal ajustado, porciones demasiado grandes, errores de preparación) y actuar.
Únete a la comunidad Fooderise
Recibe más consejos como este directamente en WhatsApp. Gratis, sin spam.
Unirse al canal¿Una corrección o una sugerencia?
¿Eres proveedor, restaurador o experto del sector y has detectado algo que corregir o completar? Ayúdanos a mantener este artículo al día.
Proponer una mejora